No se debe de abrir una puerta como el que deja escapar un suspiro. A falta de la capacidad de ver a través de los objetos opacos, hay que recordar que no sabemos qué habrá detrás de esa superficie vertical que se aferra orgullosa a la pared. Cuidado con este detalle: si la superficie en cuestión no está orientada verticalmente, sino que reposa distraÃda a la altura del suelo, eso es una pequeña trampa. La dejaremos descansar como a un oso polar en su suelo polar bajo su cielo polar.
Nos aproximaremos con serenidad a la puerta, preferiblemente encarando a la misma y nunca de espaldas a esta. Los movimientos de las extremidades inferiores deben ser pausados y seguros, y alternaremos pie tras pie, procurando siempre no unir fÃsicamente estas dos últimas palabras: obtendrÃamos un traspié, lo que nos conducirÃa irremediablemente a un encuentro frontal brusco y no deseado con la puerta.
Deteniéndonos a una distancia segura (si podemos tocar la puerta con un brazo semiextendido, ello nos indicará un cálculo correcto) buscaremos un objeto normalmente redondeado que sobresale como una prolongación escapista: se llama “pomo” o “el pomo de la puerta”. Los pomos de las puertas son unos ingenios curiosos: permanecen adheridos como un solitario percebe, dejándose tocar y girar por cualquier mano que esté dispuesta a ello (a veces incluso por bocas). En ocasiones soportan de forma espartana la caricia inmóvil de un abrigo que cuelga de una percha y ni se inmutan si el abrigo vuelve de una ducha forzada; en todo caso, pueden oxidarse, presentando asà un color ocre que no suele favorecerles. Viven en pareja, pero la comunicación es escasa, ya que se encuentran en lados opuestos de la puerta, por lo que no se ven, aunque sà pueden oÃrse si chirrÃan lo suficiente.
Como hemos señalado, los pomos de las puertas giran. Extendiendo una de las extremidades superiores, agarre el pomo envolviéndolo con los dedos de la mano proyectada, con un movimiento siamés del acto “agarrar una manzana y otros objetos redondos” (véase Instrucciones para agarrar objetos redondos). No se preocupe por apretar en exceso al pomo; tienen la ventaja de no necesitar de la respiración para sobrevivir. Si al fijarse en él notase una tonalidad azulada, no se alarme. Es de ese color. En este punto, la ecuación se complica; hay que ser suficientemente habilidosos para:
- Encontrar el sentido en el que el pomo de la puerta gira para abrir (es el contrario al sentido en el que el pomo de la puerta gira para cerrar)
- Girar el pomo de la puerta en el sentido adecuado (recordemos que estamos intentando abrir la puerta y no cerrarla, lo que queda reservado a puertas previamente abiertas).
- Empujar toda la estructura (pomo de la puerta y puerta) en dirección contraria al sentido de la marcha, o bien tirar de la estructura (pomo de la puerta y puerta) hacia uno mismo, dependiendo de la naturaleza de la puerta ("puerta que se abre hacia adentro" vs. "puerta que se abre hacia afuera").
Si se han seguido los pasos anteriores, deberÃamos de estar ya viendo el otro lado de la puerta. Para nuestro desconsuelo, esta nueva perspectiva es exactamente igual a la anterior, aunque simétrica. Tampoco hay que poner el grito en el cielo si se observan prendas de ropa ahorcadas a este lado de la puerta: se trata de una percha (ya señalada anteriormente) y por norma suelen ser inofensivas e inocuas.
Si aún no se sabe cómo cerrar la puerta, es preferible dejarla abierta, aunque corremos el riesgo de ahogarnos en la angustia de no saber si alguien o algo la ha devuelto a su posición original. Si usted puede vivir con ello, márchese y no vuelva la vista atrás. Si no fuese asÃ, llore, llore desconsoladamente, porque la pena intensa suele a menudo cerrar puertas.
Inspirado en "Historias de cronopios y de famas" de Julio Cortázar.
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no se abrir puertas (9.1.08 10:06) tu te aburres o qe ? a qien se le ocurre escribir instrucciones de como abrir una puerta ? xDDD estas fatal xDD Besitos. Tus adrmiradoras secretas |
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Pikölö / Website (10.1.08 22:31) Ains... si le hubieran dicho eso mismo a Cortázar cuando escribió "Instrucciones para dar cuerda a un reloj"... En todo caso, sí, stoy aburrido y fatal de la chota, un día de estos me pondré a escribir algo por el estilo, no sé... del tipo.. ummm... "Instrucciones para pelar una naranja" o "Cómo hacer una cama y no acabar teniendo dos camas". Cosas que se me ocurren^^ PD: ¡¡¡Tengo admiradorAs!!! ¡¡Oh yeah!!! PPD: Jo, ahora tendré que retomar el blog para no defraudar... ;_; |
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DFZ (12.5.11 19:18) A mi me encanto! me gusta este tipo de textos, lo disfrute mucho, mis felicitaciones! |